Día internacional del Teatro

Hoy, 27 de marzo, es el Día Internacional del Teatro. Y, como ya hice el año pasado, quiero dejaros aquí un bellísimo texto defendiendo las virtudes de esta profesión tan noble. En este caso, de Cervantes. Más concretamente, el capítulo 12 de la segunda parte del Quijote.

-Así es verdad -replicó don Quijote-, porque no fuera acertado que los atavíos de la comedia fueran finos, sino fingidos y aparentes, como lo es la mesma comedia, con la cual quiero, Sancho, que estés bien, teniéndola en tu gracia, y por el mismo consiguiente a los que las representan y a los que las componen, porque todos son instrumentos de hacer un gran bien a la república, poniéndonos un espejo a cada paso delante, donde se veen al vivo las acciones de la vida humana, y ninguna comparación hay que más al vivo nos represente lo que somos y lo que habemos de ser como la comedia y los comediantes. Si no, dime: ¿no has visto tú representar alguna comedia adonde se introducen reyes, emperadores y pontífices, caballeros, damas y otros diversos personajes? Uno hace el rufián, otro el embustero, éste el mercader, aquél el soldado, otro el simple discreto, otro el enamorado simple; y, acabada la comedia y desnudándose de los vestidos della, quedan todos los recitantes iguales.

-Sí he visto -respondió Sancho.

-Pues lo mesmo -dijo don Quijote- acontece en la comedia y trato deste mundo, donde unos hacen los emperadores, otros los pontífices, y, finalmente, todas cuantas figuras se pueden introducir en una comedia; pero, en llegando al fin, que es cuando se acaba la vida, a todos les quita la muerte las ropas que los diferenciaban, y quedan iguales en la sepultura.

Feliz día, comediantes. Feliz día del Teatro.

Ellas. Sextina a lo intangible

Hay chicas que resurgen de la niebla
trayéndote el almíbar de la luna
que hará que resucites aquel sueño
que hace tiempo enterraste muy al fondo:
son esas que aparecen una noche
al fondo de una barra en plena risa.

Hay otras, que, escondidas tras la risa,
despluman fríos pájaros de niebla
al morirse las luces de la noche,
que no cantan boleros a la luna
porque están convencidas que, en el fondo,
despertarán un día de su sueño.

Hay chicas que te roban hasta el sueño
al salpicarte entero con su risa;
de repente te calan hasta el fondo
dejando entre los huesos como niebla
y luego se evaporan con la luna
rompiendo calendarios en la noche.

Hay otras que te duran una noche
para ayudarte a conciliar el sueño:
tú le prometes todo, hasta la luna
-procura no morirte de la risa-,
que ya verás que son de triste niebla
y están todas vacías en el fondo.

Hay chicas que te arrastran hasta el fondo
despiertas por el día y por la noche,
que te inyectan canela entre la niebla
destrozando con saña cualquier sueño,
que llegan a aterrarte con su risa
de dientes antipáticos de luna.

Hay otras que residen en la luna
porque no tienen nada por el fondo,
que a veces te dedican una risa
y que temen salir ya muy de noche;
es normal que estas tengan algún sueño
que luego se confunda entre la niebla.

Pero otras son la luna entre la niebla,
un fondo de violines cada noche
y un sueño en la frescura de una risa.

(Nota: Este poema puede encontrarse en mi poemario “Penúltimo momento“)

Taller de coches

Para Victoria Herrero, que supo comprender,
in memoriam.

Muy cerca de mi casa hay un taller de coches:
un taller de desguace, de chapa y de pintura
donde constantemente pernoctan viejos autos
vencidos, reventados, vacíos y abollados.
Yo les oigo de noche sus lloros añorantes
por lo que antaño fueron antes de ser chatarra,
cuando, ebrios de furia, devoraban kilómetros.
Es un llanto muy triste que pronto ha de apagarse
con una llave inglesa y un poco de soplete.
Pero me da más miedo descubrir observando
el amasijo crudo en que se han convertido,
(pensando que, inocentes como nosotros mismos,
jamás tuvieron claro que otro los guiaba
cambiando, por su antojo, sus marchas y sus ritmos),
que les era imposible a sus revoluciones
sentir que hay más caminos, no todos paralelos,
pero envidiables todos si llevan a buen puerto.
Y que nunca supieron ni por mínimo asomo
en qué mojón exacto su ruta acabaría,
que no hay prisa en llegar al final del trayecto
por esta carretera tan nuestra que es la vida.

(Nota: Este poema puede encontrarse en mi poemario “Penúltimo momento“)

Mobbing

Hola puedes subir a mi despacho
sé que estás ocupada será sólo
un momento quisiera comentarte
algo a solas ¿café? ¿sí? ¿con azúcar?
no hay leche ¿no te importa? ¿qué tal todo?
¿tus padres bien? no tienes hijos ¿no?
bueno vamos a ver cómo lo digo
hay crisis inminente ya lo sabes
y tenemos que hacer algún ajuste
pequeño no queremos sustos pero
vamos a recortar algunos gastos
habíamos pensado en despedirte
pero estamos contentos y por eso
queremos que te quedes con nosotros
después de lo que te hemos enseñado
no queremos perderte pero claro
la crisis llega y llega para todos
como comprenderás es necesario
que hagas un sacrificio poca cosa
si vas a compararlo con lo nuestro
es sólo que tendremos que pedirte
un poco más de carga laboral
quizás un cometido nuevo eso no quita
que sigas además con lo de ahora
no te pongas así mujer no es nada
será por poco tiempo dos añitos
o quizás tres ya ves qué son tres años
total no tienes hijos y seguro
que no estabas pensando ahora en tenerlos
con lo que se avecina ya me entiendes
no pongas esa cara escucha mira
voy a serte sincero tú no sabes
qué gran esfuerzo ha sido el de nosotros
lo hemos pasado mal durante días
hasta esta decisión no quiero tanta
responsabilidad pero qué quieres
somos una familia y hay momentos
en que hay que transigir con ciertas cosas
de veras que te envidio no es tan fácil
tener que hablar así a otro compañero
entonces todo claro no hay problema
te has quedado callada lo comprendo
tendrás que meditarlo con la almohada
nada mujer si luego te acostumbras
igual que a no cobrar las horas extra
sí sí tranquila estamos negociando
y ya sabes las cosas de palacio
van de aquella manera me permites
un consejo mejor deja las quejas
al jefe no le gusta y sufre mucho
con estas cosas ¿sabes? ¿no recuerdas
lo de Julián y Rosa? pues lo mismo
puede pasarte a ti así que hazme caso
y vuelve a trabajar me alegro mucho
de verte ¿no te tomas el café?
¿puedes lavar la taza cuando salgas?

(Nota: este poema se encuentra en mi poemario “La niña y el mar“)

Preguntas

¿Cuántos días se tarda en ir al cielo?
¿Hay pájaros en China? ¿Comen pipas?
¿Por qué Papá Noel no tiene coche?
¿Antes de nacer yo os gustaba el queso?
¿Los lobos tienen casa? ¿Y los payasos?
¿Por qué dice papá siempre “puñetas”
y “cagoendiez”? ¿Quién hizo las canicas?
¿Los helados de qué planta los sacan?
¿Lo que sueño es verdad? ¿Los ogros rezan?
¿Por qué lloras a veces por las noches?
¿Qué significa “mustio”? ¿Y “requisito”?
¿Las legañas son buenas? ¿Cuántos días
quedan hasta mi cumple? ¿Y ahora cuántos?
¿Por qué corren los perros tras los gatos?
¿Cuando tú eras pequeña el mundo estaba
todo en color o sólo en blanco y negro?

 

(Foto: Sundaram Ramaswamy)

(Nota: este poema se encuentra en mi poemario “La niña y el mar“)