Acerca de “Historia de España en 70 minutos”

Hace ya casi dos años que estrenamos “Historia de España en 70 minutos”. Un espectáculo didáctico y divertido que repasa de modo ininterrumpido la Historia de nuestro país desde Altamira a la Democracia.

En todo este tiempo, este espectáculo nos ha dado muchas alegrías a todos los componentes del equipo. Una de ellas, el haber cumplido ya un año en el Café Teatro Arenal.

ACTUALIZACIÓN SEPTIEMBRE 2012: Comienza la temporada 2012/13 y continuamos en el Teatro Arenal. Todos los sábados a las 20.00 horas.

Las críticas, además, han sido muy favorables. Hemos disfrutado como enanos leyendo cosas como:

Los tres actores sobre los que recae todo el peso de la obra, Luna Paredes, Carlos Fapresto y Javi Rodenas hacen uso de un ingenio y una energía remarcables, llegando a interpretar hasta 70 personajes diferentes sin mostrar ápice alguno de despiste o cansancio. (Crítica de Vicente Rodrigo en el Blog RedCarpet)

Seven Inks es una compañía que ha surgido hace no mucho tiempo, vinculada a la ciudad madrileña de Alcalá de Henares. Uno de sus objetivos: ser referente por la calidad de sus producciones, algo que después de ver ‘Historia de España en 70 minutos’ en el Teatro Café Arenal, no cabe duda de que van por buen camino. (Entrevista en el mismo blog)

Lo mejor de todo: esta breve función abrirá las mentes de algunos (en lugar de las cabezas de otros). No es una obra que quiera ser patentemente didáctica y “aleccionadora”, y sin embargo, creo que aporta mucho más que otras que tienen esos fines, en parte por el propio texto, en buena medida por la puesta en escena y el estupendo trabajo de sus componentes. (Crítica de Julio Castro en La República Cultural)

No me extraña que sábado a sábado se llene el café teatro del Arenal si se tienen en cuenta las risas, el asombro del hilvanado del texto y del trabajo de los actores, de un montaje simple que juega tan solo con la voz, con los gestos y con pocos recursos más, pero que son suficientes para que el tiempo vuele y los setenta minutos que dura la obra se conviertan en un instante, en una momento inicial de carcajada que enlaza con la carcajada final, con la reflexión final con que se termina la obra. (José Manuel Lucía Megías, en Diario de Alcalá)

No es una broma. O no solo eso. Es mucho más, es nuestra historia vista desde el ángulo burlón y riguroso que permite que Fernando el Católico baile una jota inolvidable, que todo el mundo logre entender la sucesión de Carlos IV y que Alfonso XIII, en manos del inmenso Fapresto… Pero ya basta. Es teatro. Del mejor. Una obra que todos los españoles deberíamos ver. Y lo bien que nos iba a sentar en estos tiempos. Por Júpiter. (Crítica de Incitatus en Tiempo)

Y, como el público es soberano y es el mejor crítico, cómo no señalar sus críticas en Atrápalo, con (a fecha de hoy) un 8,8 de valoración después de 202 críticas.

Por salir, hemos salido hasta en la tele. (Reportaje de Escenario Madrid, en La Otra de Telemadrid. A partir del minuto 13.40)

Además de esto, el espectáculo ha sido incluido en la Red de Teatros de Castilla – La Mancha, y ya tiene algunos bolos concertados. Puedes encontrar más información en la página web de nuestra compañía, 7Inks.

¿Cómo dices? ¿Que aún no la has visto? ¿Que no te habías enterado? Pues no será por falta de información. Mira, aquí puedes encontrar una estupenda galería de fotos. Aquí, un video promocional. Y hasta un resumen de todo si pinchas aquí.

Y si eres programador teatral puedes contactar con los distribuidores aquí. Y, para que veas si te lo ponemos fácil, puedes encontrar el dossier del espectáculo aquí, en pdf.

Como autor y director de la obra, me siento muy orgulloso de mi trabajo. Pero sé que ese trabajo no sería nada sin el esfuerzo de tres actores formidables (Carlos Fapresto, Luna Paredes y Javi Rodenas) y de la estupenda labor de producción que realiza Iria Márquez.

Sé que estas palabras suenan a lugar común, pero os aseguro que no es así. En absoluto. Porque el boca a boca hace que cada fin de semana el público siga riendo con las gracias y desgracias de la historia de nuestro país.

 

Carlos IV – Hay una revolución en Francia, al rey le han cortado la cabeza, y estoy preocupado. Fernando VII – ¿Por qué, papá?

Carlos IV – Coño, Fernando, porque no quiero que me corten la cabeza. Es que este niño es tonto.

Godoy – Sin problema, majestad. Organicé una guerra contra Francia con el apoyo de los ingleses.

Carlos IV – ¿Y qué tal ha ido?

Godoy – Fantástico. Ahora nos llevamos muy bien con los franceses. Tanto, que ahora somos sus aliados y le hemos declarado la guerra a los ingleses.

Fernando VII – Pero, Godoy, por unirnos a Francia los ingleses nos han derrotado en la batalla de Trafalgar, y ya nunca más volveremos a ser una potencia naval en el mundo.

Carlos IV – ¿Qué dices a eso, Godoy?

Godoy – Majestad, los ingleses se han juntado con Rusia, con Austria, con Suecia y con algunos más para hacerle la puñeta a nuestro amigo Napoleón Bonaparte. Y a Napoleón hay que ayudarle, porque es el Emperador. Y a veces hay que sacrificarse un poco por los amigos.

Carlos IV – ¿Lo ves? ¿Lo ves? ¡Esto es lo que hace falta en esta casa! ¡Gente como Godoy! (Sale)

Godoy – Lo siento, Fernando, pero parece que tu padre me quiere más a mí.

Fernando VII – A mí lo que me parece es que mi madre te quiere más que a mi padre.

Invitación de boda

“Sebastián y Mercedes se complacen
en invitarle a su esperado enlace
que se celebrará…” Cierras la carta.
Respiras. Te emocionas y sonríes.
La semana pasada aquel muchacho
que te llamó señora, hace dos días
te encontraste una cana, y ahora esto:
el primer matrimonio de una amiga.
La vida avanza a pasos de gigante
y tú sientes que estás perdiendo el tiempo.

Te miras al espejo y te preguntas
quién eres, dónde ha ido aquella niña
que casi no recuerdas. Sientes vértigo.
¿Quién será Sebastián? ¿Ese de gafas?
¿Cuánto hace que no llamas a Mercedes?
¿Irás sola? ¿Con Luis? ¿No es demasiado?
¿Algo precipitado? ¿Te da miedo?
¿Es verdad que de bodas salen bodas?
¿Quieres casarte? ¿Es pronto? ¿Y tener hijos?
¿Te vas a quedar sola, vieja y fea?
¿Morirás rodeada de cuatro o cinco gatos?

Tranquila, que tampoco es para tanto.
Aún no has decidido qué te vas a poner
ni en qué color: azul cielo nublado,
verde falsa esperanza, rojo sangre,
morado porvenir, negro futuro,
amarillo envidiosa sin remedio…

(Nota: este poema se encuentra en mi poemario “La niña y el mar“)